Back to Texas
Cuando The Texas ChainSaw Massacre llegó a los cines en 1974, rápidamente desplazó a The Exorcist como "the most terryfing movie ever made". La historia de cinco hippies en una camioneta que verán interrumpidas su "idillic summer afternoon" en Texas por una familia de asesinos caníbales que, uno a uno, los irán eliminando medio estúpidamente (todos se metían a la casa! obvio que los iban a re cagar matando!) se transformó rápidamente en una película de culto que introdujo las más maravillosas innovaciones en el género de terror, como por ejemplo; un asesino gordo, gigante y enmascarado en cuero que con una sierra eléctrica despedazaba a sus victimas (retomado por films como Halloween o 13th Friday) en las formas más violentas.

Este "Must-See for horror genre" presentaba en pantalla a una de las familias más perturbadas de la historia: dos hermanos asesinos, su padre y su abuelo (una momia disecada en un sillón que nunca se termina de saber si estaba semi-vivo o qué) caníbales y profanadores de tumbas tradicionalmente matarifes en una slaughterhouse en el estado de Texas, y se basaba, aparentemente, en la historia real de un asesino enmascarado a quien en 1973 la policía estadounidense había atrapado en su hogar rodeado por los huesos de 33 seres humanos.
Esto, por supuesto, jamás pasó de la legenda urbana, pues es sabido que The Texas ChainSaw Massacre (acá traducido como "El loco de la motosierra". Brillante!) es, en definitiva, un relato de ficción devenido de culto cuya inspiración real fue un asesino, profanador de tumbas y necrófilo que en los mid-50s mató a, al menos, dos mujeres y en cuya vieja estancia se encontraron los huesos de quince personas con los que había construido todo tipo de objetos bizarros (tambores, máscaras, brazaletes, sillas y hasta carteras!), llamado Ed Gein, y que inspiró al personaje de Leatherface.
La película, en definitiva, presenta un consomé invariable de brillantes recursos del cine de terror: situaciones incomprensibles, diálogos irracionales, muchísima sangre, una familia de necrófilos canibales que vivían rodeados de huesos, una minita a la que cuelgan de un meathook viva, quince minutos de ojos en primer plano con zooms rabiosos y otros treinta con una persecución por el bosque en donde nuestro célebre personaje enmascarado blandiendo su sierra eléctrica persigue a la rubiecita en un endless chase. Incluso tiene su propia canción, atestiguando cúan ondo caló el mito en la subcultura estadounidense de los 70s: ChainSaw de The Ramones.
Texas chain saw massacre
They took my baby away from me
But she'll never get out of there
She'll never get out of there
I don't care, wohoho